EM

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miércoles, 23 de febrero de 2011

MI VIDA CON EM

Desde que me diagnosticaron Esclerosis Múltiple podría decir que mi vida cambió, pero no fue así. Empecé a seguir una rutina nueva, inyectarme yo misma en casa Interferón un día si y otro no, revisiones periódicas con el neurólogo, analíticas, resonancias y acudir religiosamente todos los meses a la farmacia del hospital a recoger mis inyecciones.
En fin, una especie de esclavitud que antes no tenía. Por lo demás todo sigue igual. Al principio me costó asumirlo, pensaba que nunca más me iba a despertar por la mañana sin pensar en la enfermedad, pero no fue así y lo superé.
  Cuando leía sobre enfermedades "raras" nunca pensé que me podría pasar a mí. Me dedicaba a compadecerme de los enfermos y mi gran curiosidad por saber el mecanismo del cuerpo humano ante cualquier tipo de enfermedad me hacía devorar grandes textos sobre ello, pero nunca indagaba sobre el tratamiento. Con lo cual, cuando me dijeron que tenía EM, me decepcioné al saber que inyectarme el resto de mi vida iba a retrasar mi discapacidad, nunca parar la enfermedad.
  Todo empezó en la punta de la lengua. Era una sensación de no sensación, es decir, un brote sensitivo. Se empezó a extender por toda mi semicara derecha, incluyendo paladar , encías y garganta. También dejé de sentir parte de mi brazo. Jamás pensé que fuera algo tan grave. Así que acudí al médico, el cual me derivó al hospital y allí me quedé porque inediatamente procedieron a mi ingreso para tratamiento y pruebas.
  En una resonancia cerebral y otra medular se vieron multitud de lesiones, la punción lumbar dió positivo y los potenciales evocados afirmaron que mi nervio óptico derecho estaba dañado. Esas son las tres pruebas determinantes de una enfermedad desmielinizante como EM.
 El tratamiento para el brote es intravenoso así que cuando terminé con él me dieron el alta. Cuando salí fuí la persona más feliz del mundo. Hinchada por la medicación y la felicidad de volver a casa y estar con mi marido y mis hijas ante mi nueva vida.
 

2 comentarios:

  1. Me senti muy identificada con este texto. Las emociones, la rutina de inyectarse...
    Me hizo bien leerte.

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  2. Hola te recomiendo que visites la pagina de la doctora terry walhs

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