EM

EM

sábado, 9 de abril de 2011

EL COMIENZO DE Mª CARMEN

   Ésta es la más dura de las historias que me han pedido que publique. Es la de Mª Carmen (Cáceres):

  Hace 14 años mi vida cambió por completo. Principalmente por dos motivos, el primero porque iba a ser madre. Estaba ilusionadísima, como cualquier mujer embarazada. El segundo porque me diagnosticaron EM en mi sexto mes de embarazo, cuando me quedé en silla de ruedas.
     Fue un golpe muy duro. Al principio pensaba que eran cosas del embarazo, pero no poder andar a los seis meses de gestación no era muy normal.
     Me programaron una cesárea y la depresión llegó a mi vida para no irse jamás. Necesité continua ayuda para poder cuidar de mi hijo. Podía estar de pie para hacer la comida, pero no podía andar. Y sigo así.
     Ahora mi hijo, con casi 15 años que tiene no necesita que le cambien los pañales, ni que le den el biberón, pero recuerdo con mucha tristeza cuando era pequeño y me decía: “Mamá, ¿Por qué no has ido a verme actuar al cole? ¿Por qué nunca vienes a buscarme tú?” Eran las palabras más duras que una madre postrada como yo podía escuchar. Él me reclamaba, la abuela y la tía lo llevaban a todos los sitios, pero él quería que fuera yo. Quería que  viera lo que hacía en el parque, en el colegio, en el fútbol…… Y él se tenía que conformar con que a mí me sacaran los domingos en verano, en ésta dichosa silla de ruedas, a tomar algo a la terraza de al lado de casa.
     Sé que no en todos los casos es igual de severo que en el mío, y eso me alegra. Siempre me intereso por los casos de otros afectados para asegurarme de que están bien, que corren detrás de sus hijos, que se levantan por la noche si les oyen toser, vomitar o llorar. Qué esos padres no necesiten a nadie extra para cuidar de sus hijos me alegra. Mi EM no tiene que ser igual que la de otras personas, además yo nunca me he inyectado ningún tratamiento y nunca lo haré porque soy muy aprensiva.
 Quizá por eso estoy así, no lo sé, pero desde mi diagnóstico me he sentido perdida y psicológicamente muy afectada. Tampoco he hecho nunca rehabilitación ninguna, ni la haré, porque eso ya no me va a devolver la crianza de mi hijo. Ni las inyecciones ni la rehabilitación me van a devolver que yo no puediera salir a la calle con mi hijo pequeño. Eso ya nunca lo voy a vivir.
Iglesia de San Jorge (Cáceres)
     A veces mis amigas me sacan, como siempre, a tomar algo o al parque. Pero lo paso mal, no lo disfruto. Llevo pañales porque no controlo mis esfínteres y me siento incómoda en la calle.
     Mi hijo se enfada conmigo porque dice que tengo que intentar estar alegre. Que lo peor ya lo pasé, que fué cuando él era pequeño y que ahora quiere verme sonreír. Yo, que me negaba a hablar con la psicóloga una vez por semana cuando venía a casa. Nadie me lo dice pero sé que mi familia y amigos lo piensan, que no me dejo ayudar, que estoy así porque quiero…….. Pero me da exactamente igual. Será que soy una egoísta, puede ser. Pero es que ha sido todo muy duro.
     Sigo poniéndome de pie, con barras adaptadas en mi cocina, para hacerle a mi hijo sus platos favoritos. Disfruto mucho. Mi marido se va a comprar los ingredientes y yo lo hago. Así, con esa pequeñez, me siento un poco menos inútil.
     Si algo he aprendido con ésto es que si el enfermo está bien, la familia y los que le rodean también lo están. Nunca dejéis que todo se desmorone. Crear felicidad y no habrá preocupaciones. Seguid con vuestros tratamientos, os admiro, y no seáis tan cabezotas como yo. La vida es muy larga y hay que seguir luchando para disfrutarla.

   Mª CARMEN
    
     

5 comentarios:

  1. Mª Carmen te admiro...yo estoy pensando en suspenderme toda la medicacion porque sinceramante me encuentro peor cuando me pincho,pero claro,quien me dice que no voy a empeorar?y si empeoro?mi hija que?quien la cuidara?no por dios no,maldita sea esta enfermedad!!pero cuando me coge y abraza diciendome:MAMA TE QUIERO!!ERES LA MEJOR!!se me cae el alma al suelo..a lo mejor no te dejas ayudar como dices por no molestar,pero no molestas a nadie y los sicologos estan para eso y demas.Eres mas fuerte de lo que tu te crees y admiro tu valentia..se que decirte que no te deprimas es tonteria porque esto es duro y la primera que se deprime soy yo...jo tiraria todos los pinchazos donde yo me se!!!pero en fin,te deseo lo mejor dentro de todo esto de corazon...

    ResponderEliminar
  2. solo decirte que aceptes la rehabilitacion, porque eso si que funciona y uses tratamientos naturales yo gracias a eso no estoy en una silla. la rehabilitacion es lo que hace que los musculos no se atrofien eso si, hay que encontrar un buen rehabilitador. suerte!

    ResponderEliminar
  3. Hola Mª Carmen, es muy duro no disfrutar de la infancia de los hijos, eso duele y duele mucho, pero las circunstáncias la enfermedad y la vida en definitiva, nos pone en situaciones ajenas a nuestra voluntad, Pero la vida es nuestra y hay que vivírla, como podamos, con la ayuda de todos o con tan solo nuestra voluntad, te pasó la época que toda madre ansia vivirla a tope, no pudiste y tu hijo creció en manos de todos menos en las tuyas, eso pasó, tu hijo está ahí animándote a que sigas adelante, y quiere verte bien y feliz, luchando por estar cada día a su lado, peleando con la pu... enfermedad, pero ganándole la batalla día a día, te necesita, lo necesitas, no vencerás la EM, pero si podrás superar sus embates, para darle a tu hijo la esperanza de que vas a luchar por estar con él, La recuperación te va a ayudar mucho y por dura que sea, te vas a sentir más feliz.
    Por favor, por tu hijo y por todos los que vienen detrás ¡lucha! no te dejas abatir.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Es un caso muy dificil de comentar el de Ma del Carmen, es una lástima que nunca haya hecho un tratamiento, quizas su vida hubiera mejorado, se sentiria mejor, mas alla de lo complicado que es inyectarse.
    Quizás si hubiera visto un psicologo, que la hubiera orientado... nose... es muy dificil.

    ResponderEliminar
  5. M.Carmen y quien te dijo que la vida se te termino con la MS,ya a pasado bastante tiempo de que te la diasnosticaron y sigues en pie,yo tambien como muchos que la tienen me quiero rendir,pero me miro en el espejo y me digo 46 años,no todabia tengo mucho que vivir,y si ok,no pudistes darle la atencion a tu hijo que querias,pero creo que debes de pensar en algo,tu hijo se va a casar algun dia y va a tener su familia,verdad que eso es lo que deceas,ver a tu hijo realisado algun dia,creo que seria una alegria muy grande para ti,pero creo que mayor seria para tu hijo si el ve que primero por ti y luego por el lo vas a intertar,sabes pienso que alomejor la vida no te dio las oportunidades con tu hijo que tu querias pero que tal si te la da con los hijos de tu hijo,con tus nietos,piensalo y echale ganas no pierdes nada con imtentarlo,ganes o no,creo que tu hijo igual te va a admirar,porque le demostrastes fuerzas y ganas de luchar por la vida,dirle a tu familia que los amas mucho y que por ellos vas a luchar,no te rindas tus nietos quieren una abuelita fuerte

    ResponderEliminar