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domingo, 10 de julio de 2011

PEQUEÑO RELATO

     Porque un buen día ella decidió dar el paso adelante que se merecía. Se hartó mucho tiempo atrás, pero hasta ese día, no le echó valor para marcharse. No podía vivir ni un segundo más dando tanto sin recibir nada a cambio. Daba su vida por él y ella no sabía lo que era que la atendiera, que se preocupara por ella y mucho menos que le escuchara. Caricias sin responder, abrazos sin respuesta... Besos fríos. Sola siempre. Se sentía maltratada sin que le pusiera las manos encima.
     Relación rota desde hacía mucho tiempo. Tantos años sintiéndose como si conviviera con un fantasma del que no obtenía jamás una respuesta, una sonrisa o un "¿Qué te pasa?". Él se mantenía frío constantemente, frío y sin mediar palabra aunque ella se ahogara en un mar de lágrimas, aunque gritara como si diciéndolo más alto él la fuera a escuchar. Ni las adversidades, ni las enfermedades, le hacían acercarse a su corazón.
     La noche en que se fué, ella le dijo: 
         -"Me voy. Si no vas a decir nada ahora, no vas a poder hacerlo jamás".-
     No obtuvo respuesta. Cogió su bolso y antes de salir le pareció escuchar algo. Quedó quieta un instante, era su marido, que roncaba.
     

4 comentarios:

  1. Algunos tienen una estrella a su alcance y, lo que hacen, cierran la mano. Algunos en forma de puño. Estuvieron 9 meses dentro de esa estrella y salieron con la mano en alto.
    Pequeño e inmenso relato.
    Un abrazo.

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  2. Muchas gracias José Antonio, pequeño pero con mucho dentro.

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  3. Real como la vida misma.....que lastima!!!, pero la forma en que lo relatas es hermosa.
    un besito guapa!

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  4. Ya lo dice el refran, mejor vivir sola que mal acompañada, Sara me encanta como escribes

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