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martes, 23 de agosto de 2011

ESTAMOS LOCOS

 
    Sólo hace falta salir de una gran ciudad y permanecer unas horas en algún pueblo del sur de España para darse cuenta de la hipocresía de la sociedad actual. Hemos de seguir por defecto unos conceptos impuestos por nuestra sociedad, de lo contrario, somos infelices. Pero......¡¡¡¡¿¿¿¿Estamos locos????!!!!
    Me quedo sorprendida y a la vez avergonzada cuando en éstos lugares sobra amabilidad, cuando no pasa nada porque empujes accidentalmente a alguien, porque no sigas un orden en el supermercado, porque tengas un error mientras conduces, etc. Nadie se enfada, nadie mira mal, nadie pita en la carretera, ningún comerciante se molesta porque tu hijo pequeño toque sus productos, nadie se molesta en las terrazas porque fumen en la mesa de al lado... Siento que estoy en otro mundo, un mundo perfecto. Y hablo de lugares turísticos abarrotados de gente de todas partes en los cuales a ciertas horas caminar por sus calles supone sentirse como una sardina enlatada. No hay competitividad entre personas, que es lo más importante.
   Y yo, acostumbrada a malas caras y a poca amabilidad, me sorprendo cuando veo todo eso. Y me encanta... 


Conil De La Frontera (Cádiz)
   Luego vuelvo a Madrid y me encuentro al camarero de siempre con la misma cara de ácido, y a la vecina presumiendo de sus maravillosas vacaciones y pienso: "¿Por qué tanta hipocresía si está demostrado que no es necesaria?".

1 comentario:

  1. Tienes toda la razón. El mundo no es tan "civilizado" como dice ser en una gran ciudad y se transforma al salir de ella.

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