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miércoles, 28 de diciembre de 2011

TE RECUERDO

     Recuerdo con añoranza, recuerdo con alegría... y con tristeza. Recuerdo esa calle, esa puerta, esos días que ya nunca volverán. Recuerdo siempre un día soleado y en compañía de mis hermanos. Ropa nueva, zapatos nuevos que estropeábamos jugando y saltando, para enfado de mi madre. Teníamos que estar perfectos, íbamos al pueblo. Recuerdo lo feliz que me hacía ir. La sensación de libertad que me producía jugar allí, en la calle, sin peligros, siempre contando con tu protección.
     Mientras recuerdo aquéllo , me viene a la cabeza tu imagen, la imagen de tu cuerpo ya sin vida. Intento apartarlo de mi mente y continúo recordando. Y veo a mi padre aparcando. Desde dentro del coche miro tu puerta. ¡Por fin! Mis hermanos y yo nos bajamos ansiosos. Mi padre toca el negro llamador de hierro que siempre me fascina. Tres o cuatro veces. No sale nadie. "No lo oye". Vuelve a golpear con más ímpetu. Cuando sales a abrir, tu cara es de extrañeza para pasar a ser de absoluta felicidad. Gritos, lágrimas y abrazos. Entramos. Regañas a mi padre por no ir más a menudo y a nosotros por estar tan flacos. Pero sin perder la sonrisa, siempre sonriendo con tu cara redonda y rolliza. Muy distinta de como la tenías éstos dos últimos años. Estabas tan consumida, tan delgada... y sin recordarnos. 
     No, otra vez ése pensamiento no...
     Llamas a mi tía y a mis primos para que vengan: "¡Ya han llegado, están aquí!".
     Recuerdo las escaleras de tu casa que han albergado tantos y tantos juegos de niños. Y tu mecedora, por la que peleábamos entre hermanos y primos. Y el patio, pero... ¡si aún puedo recordar el olor!... Recuerdo todo lo que jamás volveré a vivir...
     Salías a la calle a vernos jugar. Tan sonriente, tan contenta y sin parar de moverte. Aquél tiempo en que te movías sin bastón, con agilidad, sin problemas, sin agujas, ni hospitales, ni camillas, con recuerdos... Recuerdos que olvidaste, ojos sin brillo que no conocían. ¿Sabes quién soy?...Sonríeme, bésame como antes ¡Soy yo!...
     Dolor, mucho dolor al ver como te has ido poco a poco. Dolor al ver que no me recordabas, ni a mí ni a nadie. Dolor al ver tu dolor, tu sufrimiento, tus manos moradas  y doloridas por tantas agujas, ya no podían ponerte las vías en los brazos. Tus ensordecedores gritos al ver entrar a la enfermera. Ojalá no hubieras sufrido tanto, ojalá te hubieras dormido simplemente, para siempre, sin tener que sufrir. 
     Ya en el tanatorio veo que te han dejado preciosa, con tus manos cruzadas entre sí sujetando un rosario, y un gran ramo de coloridas flores en tu regazo. Ya no sufres.  Hay quien no quiere entrar a verte. Alguien me dice: "¿No te da miedo ver un cadáver?" a lo que yo respondo: "No es un cadáver, es mi abuela".
     

viernes, 23 de diciembre de 2011

MI NAVIDAD



     Eso de "vuelve a casa por Navidad" no siempre se cumple, así que no tengo motivos para disfrutar tanto como otros. Me alegro de la felicidad con que todos viven éstas fiestas, pero no comparto, lo siento. No soy muy dada a mandar felicitaciones, las recibo y las devuelvo, ya está. No se me ocurre nada original. Sigo siendo la misma de todo el año, no estoy más simpática, ni más abierta, ni más sonriente. Sigo igual. Me sorprende que no ocurre lo mismo con las personas que están a mi alrededor. El panadero, la vecina y hasta el jardinero están más simpáticos. ¡¡¡Pero si algunos ni siquiera saludan normalmente!!! Es que no puedo evitar sorprenderme porque yo sigo mi ritmo habitual. Todos sus buenos deseos son bien agradecidos, por supuesto. Pero no me siento tan alegre como ellos. Lo sería si los que están lejos pudieran venir para cenar conmigo, si los que quiero que estén aquí, estuvieran, aunque fuera un rato. También hay quien se ha ido para no volver jamás. Ya nunca nada será igual. Me falta en Navidad, y me va a faltar durante todo el año. 
     Y mañana, que es Nochebuena, yo tengo que seguir como siempre y pincharme por la tarde mi medicación, y no porque sea Nochebuena va a dejar de producirme efectos secundarios. Me dolerá la cabeza, la congestión no me dejará dormir, tendré naúseas y agotamiento. Hay cosas que se paralizan en días de fiesta, pero ésto no. Así que pido respeto y comprensión, que la Nochebuena no me va a dar las piernas de Cristiano Ronaldo, ni los brazos de Rafa Nadal. Sigo con mi rabia por la incomprensión de algunas personas sobre ésto. 
       A todos los demás, vosotros, los que estáis leyendo ésto, sé que lo entendéis, queridísimos "compañeros de batalla", os deseo que vuestras fiestas sean como vosotros queráis, que estéis rodeados de los que os quieren y os comprenden. Que estéis a gusto y felices. Yo brindaré por todos, porque tengamos "salud", que sigamos cómo hasta ahora, y no peor. Es lo único que pido. A todos vosotros:

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!

miércoles, 7 de diciembre de 2011

LOS INCREÍBLES ESCLERÓTICOS

    
      Siempre estamos quejándonos de lo que nos pasa, de lo incomprendidos que nos sentimos y bla, bla, bla........  Ya está bien. Se acabó. Tenemos súper poderes y vamos a aprender a utilizarlos. Abrir bien los ojos, somos seres excepcionales. Basta ya de sentirnos enfermos. Somos superiores. He aquí nuestras características especiales:

SÚPER PODER TÉRMICO.

    Lo pasaremos mal en verano, no soportamos las altas temperaturas por culpa de nuestra intolerancia al calor. Pero.......¿y en invierno? Soportamos bien el frío. Cuando todo el mundo está congelado nosotros estamos bien. Con el frío estamos más activos y nos movemos más. Si hiela y el resto de las personas está en casa, nosotros podemos aprovechar y salir a comprar sin esperar cola. Es llegar y besar el Santo. Y sin pasar ni pizca de frío gracias a nuestro poder térmico.

SÚPER PODER OBSERVACIÓN.

     Como vamos ralentizados, somos capaces de ver cosas que otros no ven. Nos da tiempo de observar  pequeños detalles maravillosos de la vida en los cuales otras personas no reparan porque van siempre con prisa. Nosotros lo vemos todo desde una posición superior llena de amor, sabiendo saborear escenas, momentos y circunstancias con todo detalle.  Aprovechamos cada minuto, cada instante con nuestro poder de observación.

SÚPER PODER EXCUSA.

     También conocido como poder "escaqueo". Como estamos enfermos, podemos evitar situaciones o personas cuando no nos apetezca estar, sin que nos intenten convencer de que nos quedemos. Con decir que nos vamos porque nos sentimos fatigados, doloridos o mareados, (aunque sea mentira) es suficiente. Éste poder es muy valioso.

     Debemos sentirnos afortunados de poseer éstos poderes que otros muchos desearían. Conozco a más de una mujer que le gustaría soportar el frío de la misma manera que nosotros. Hace dos años utilicé mi capacidad térmica para irme de compras una tarde en la que estaba cayendo una nevada horrorosa. La calle estaba vacía y me fuí a pie de tienda en tienda sin esperar esas colas tan largas típicas de Diciembre. Fué estupendo. Éstas Navidades pienso utilizar el SÚPER PODER EXCUSA. Sobretodo para esas odiosas reuniones familiares en las que todo el mundo me pregunta cómo voy con mi "enfermedad de los huesos". No voy a molestarme ni lo más mínimo en explicar OTRA VEZ, de qué trata mi enfermedad. Simplemente diré: "Me voy a casa ya, que los huesos me están matando".



sábado, 3 de diciembre de 2011

ENFADOS NO, SONRISAS POR FAVOR

   
       Ésto va dedicado a personas que probablemente no me leerán, pero he de desahogarme. A diario es normal encontrarnos con escenas tan cotidianas como ver personas enfadadas en la cola del supermercado, hablar mal a una dependienta, enfadarse porque los niños juegan a la pelota o llenarse de ira porque en una acera estrecha el que va delante, camina demasiado despacio. Me dan ganas de gritarles a todos que paren, quiero parar el mundo, las personas y que me miren y me escuchen lo que les tengo que decir:  Mientras te enfadas con la dependienta porque te crees en mejor posición, ella probablemente está pensando en la reciente muerte de su padre. Mientras te molesta que los niños jueguen, quizá uno de ellos esté aprovechando el momento antes de subir a casa y encontrarse con su madre sin pelo porque está luchando contra el cáncer. El que camina despacio delante de tí, probablemente es mayor,  diabético, asmático y/o tiene problemas de corazón y/o ha pasado varias veces por quirófano y está respirando aire fresco antes de encarcelarse nuevamente en el hospital.


     ¡Pero qué corrompido está el ser humano!. Cada individuo tiene su historia y nadie es mejor que nadie. Siento rabia, mucha rabia. Me gusta mirar a las personas desconocidas e imaginar o intuir sus vidas. La amabilidad ha de ir siempre por delante, porque una sonrisa puede alegrar el día a cualquiera que la vea.


     ¿Y el racismo? Parece ser que los extranjeros son animales, que no tienen problemas de salud ni derecho a estar en la consulta de un médico. Ésas señoras que hablan despectivamente de ellos. También están preocupados y pasándolo mal porque ellos o algún familiar tiene algún problema grave de salud. 
    Una mujer árabe encantadora  se quedó viuda con tres hijos pequeños. El mayor de ellos, con 12 años, tiene cáncer . Y estando sentada ella en un pequeño muro esperando que salieran sus hijos del colegio, recibió agresión verbal racista por parte de otra mujer. En mi opinión una mujer estúpida, maleducada y con poca humildad. ¿Y si le pasara a ella? ¿Cambiaría su saber estar?¿Sonreiría como lo hace la mujer viuda?


     Éste tipo de personas no hacen más que quejarse del gobierno, del fútbol, de la seguridad social, de los extranjeros, de los recortes.... Perdóname, tengo cosas mejores en qué pensar. No me enfado por nada, al contrario, el mundo me hace sonreír antes de volver a casa a realizar mi ritual para inyectarme y no poder continuar con ninguna actividad por culpa de los efectos secundarios. Mientras tú sigues gruñendo, yo me inflo a Ibuprofeno. No me gusta tu argumento, quiero gente que me haga sonreír, sea amable y sepa disfrutar de la vida, que para eso la tenemos. Si tuviera tu misma salud y dependencia cuando llegase a tu edad, tendría que estar tan agradecida a la vida, que no iba a estar como tú, gruñendo por pequeñeces. SONRÍE, QUE LA VIDA ES MUY BONITA Y UNA SONRISA SIRVE DE TERAPIA TANTO AL QUE LA REGALA, COMO AL QUE LA RECIBE.