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lunes, 26 de marzo de 2012

EL COMIENZO DE LOURDES

   
       Lourdes, de Sabadell,  nos cuenta su ejemplar historia,  un muy duro comienzo.

     Mis primeros síntomas empezaron cuando tuve a mi hija hace ya 17 años. Después del parto me encontraba excesivamente cansada, pero pensé que era normal. Como nació en enero y hacía frío, no la llevé al pediatra hasta los 15 días, que le tocaba la revisión. De mi casa al médico no hay mucho trayecto , sin embargo iba arrastrando las piernas y tenía que ir sujetándome al carro de mi hija. Seguí pensando que después del parto y 15 días sin salir de casa era normal, pero cada vez que salía a dar una vuelta me sucedía lo mismo, empeorando cada vez, así que decidí acudir al médico de cabecera. Me hizo multitud de pruebas y me dijo que a lo mejor la anestesia epidural me la pusieron mal. Pero yo sabía que no era eso. Después de un año iba de la cocina al comedor arrastrándome. 
     Finalmente me mandó al Neurólogo y en la primera visita ya me dijo que tenía que ingresar para pruebas. No me quiso decir nada hasta ver como había salido la resonancia, que era la única prueba que el médico de cabecera no me había solicitado.  Vino a la habitación, cerró la cortina y me dijo que tenía Esclerosis Múltiple. Como nunca había oído hablar de esta enfermedad, mi primera impresión fue que me estaba muriendo.
     Me pusieron cortisona para el brote tan grande que tenía y como los brotes eran muy seguidos me pusieron tratamiento con Betaferón. Mejoré muchísimo, tengo los síntomas típicos de la EM como la fatiga pero camino más o menos bien, voy al gimnasio y a andar casi a diario. Mi calidad de vida es mucho mejor.
     No voy a decir que no se me pase por la cabeza lo mal que lo pasé y la posibilidad de empeorar y volver hacia atrás, pero mi hija tiene ya 17 años, he disfrutado de ella y pienso seguir haciéndolo.
Sabadell, Barcelona
Después de todo estoy contenta de como me ha ido y cada día al levantarme doy las gracias de estar como estoy. El estado de ánimo hace mucho y aunque hay días que todos estamos bajos de moral, se sacan fuerzas y a seguir luchando.
     Espero que mi testimonio ayude. Yo vivo el día a día y no pienso en lo que puede pasar de aquí a un tiempo. Siempre he pensado que lo que tenga que venir vendrá y entonces ya me preocuparé, pero hoy por hoy pienso que estoy aquí y es lo más importante. Mañana será otro día....