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miércoles, 27 de junio de 2012

A MIS HIJAS, MI ALMA

     
     Sin necesidad de palabras, tan sólo un gesto, un pequeño acto y se clava un puñal en mi corazón. ¡Cuánto duele el silencio a veces!
Ya no necesito llorar para que se me acorche la mano, ya sin lágrimas mi pierna sufre. ¡Qué injusta enfermedad! ¡Qué injusto es no poder enfurecerse o entristecerse sin que el cuerpo sufra!
     La vida siempre tiene algo con lo que sorprendernos, algo nuevo, distinto... Cosas que ni imaginábamos. Hoy más que nunca me sentí desgraciada, me sentí enferma y sin consuelo. Hoy me sentí como nunca antes me había sentido.
     Pero también la preocupación de sus caritas, esas caras de ángeles tan lindas. Esas miradas que no podía parar de besar y tranquilizar. 
Recordé que soy imprescindible para ellas. Sentí la cercanía, la atención, la confianza de quien pase lo que pase siempre estará ahí.
     Aunque hace años que ya salieron de mi vientre sentí que éramos uno, la misma persona, la misma sangre, el mismo cuerpo...
     Me han enseñado que sólo ellas pueden darme lo que necesito, que no me van a defraudar.
     Y así, abrazada a ellas, la tranquilidad me invade y mi pierna se recupera. Con su cara, sus manos y su mirada me curan cada día.
   
     Gracias por formar parte de mí.


                        ¡OS ADORO!

8 comentarios:

  1. ¡ Si pudiera !... pero es cuando leo esto cuando mis lágrimas me hacen maldecir la EM.

    Un abrazo para esos dos Soles y ánimos para la Luna, no dejes de escribir lo que sientes.

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  2. Ay Sarita...me duele q te encuentres así, sabes q aquí estoy para cualquier momento en el q notes q decaigas, pero...hay veces q tenemos q afrontarlos solos verdad?, aún así, cuenta conmigo, escucharé tus palabras y respetaré tus silencios.

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  3. Hermoso Sara, triste pero hermoso.... Besos, abrazos y fuerza!!!!!!!!
    Barbe.

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  4. Precioso. Eres un tesoro
    Jose Antonio

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  5. Son preciosas tus hijas, abrazadas las tres afrontareis lo que venga... Que otra cosa te puedo decir corazón??
    Es muy injusto...
    Besitos.

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  6. Tres personas muy queridas para mí sufren EM. Son un ejemplo de superación y valentía (todos lo sois!!) Una de ellas, la más joven, fue diagnosticada con poco más de 30 años, e inmediatamente (como es comprensible)cayó en una profunda depresión. Sorprendentemente (ni los médicos se lo explican) en su momento más bajo de ánimo le "cayó encima" un milagro inesperado. Pese a la fuerte medicación y a llevar el DIU, se quedó embarazada. Por un momento se aterrorizó, convencida de que no sería capaz de enfrentarse a un embarazo, un parto y la inmensa realidad que supone un hijo. Los médicos le advirtieron que, de todas formas, y teniendo en cuenta el DIU, con toda probabilidad sería un embarazo extrauterino, y, aunque no lo fuera, se malograría seguramente al extraer el DIU. Ni lo uno, ni lo otro. Aquella criatura se aferró a la vida con todas sus ganas, y hoy, pese a los dolores y el agotamiento, hay una preciosa niña de año y medio y ojos azules que es la mayor alegría y motivación para su madre.

    Yo no padezco EM. Me han diagnosticado fibromialgia no hace ni un año, tras unos doce o quince peregrinando de médico a médico y oyendo que no me pasaba nada, que eran imaginaciones mías, que era una hipocondríaca (cuando, todo lo contrario, el dolor me es tan familiar que ni recuerdo la vida sin él ni me asusta). Tengo unos mellizos de casi trece meses. Pesaron más de 3 kilos (cada uno) al nacer. Los parí riendo y ni tuvieron que darme puntos. Me carcajeo del dolor en su misma cara. Sólo me entristece y me cabrea sentirme a veces tan cansada que hasta me cuesta jugar con mis nanos. Pero ahí están, y por ellos me levanto, por ellos salgo a pasear, por ellos no me dejo vencer por el agotamiento ni el mal humor.

    Entiendo que te sientas bendecida con esas dos maravillas que tienes. Por supuesto que te curan cada día! Mucho ánimo, mucha fuerza. Eres fuerte, valiente y maravillosa. Recuérdalo siempre.

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  7. Ánimo Sara, que Dios os bendiga a las tres, un beso

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  8. Hola mi querida Sara, me ha dado mucha alegría encontrarme de nuevo contigo en la blogosfera. Le pregunte en estos días a J.A. y me dijo que todo iba bien, que esos dos grandes soles que son tus niñas te iluminan continuamente con su brillo.

    Un besote bien grande para las tres.

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