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domingo, 10 de febrero de 2013

A CONTRACORRIENTE

  
      ¿Debemos ir a contracorriente? La respuesta es si. Esta frase no es mía, la leí ya no me acuerdo dónde. Me gustó, pero hay veces que por más que la intente poner en práctica parece que la corriente me impide avanzar. Hay quien lo llamaría mala suerte, otros mal de ojo, incluso hay quien pensaría que es por la posición de los astros. Da igual. El caso es que las desgracias nunca vienen solas o a perro flaco todos son pulgas.
     He estado a punto de tirar la toalla y olvidarme de mis planes, incluso de mis sueños. Luego despierto y decido seguir luchando para conseguir lo que quiero. Pero vuelve a ocurrir algo que me impide seguir avanzando, y las cosas ocurren en los momentos más inoportunos. De verdad que todo, absolutamente todo parece estar en mi contra. No exagero. Pero yo insisto, y continúo. A veces para nada porque ya no merece la pena. Y vuelvo a empezar...
    A este ritmo, voy a pasarme la vida sin llegar a tocar lo que quiero, pero sin disfrutar tampoco por intentarlo. Ya no tiene nada que ver con la Esclerosis, ella me está dejando respirar. En abril cumplo un año de tratamiento con Copaxone y en mayo me hacen resonancia. Después de un año se sabrá si la medicación ha hecho el trabajo deseado o no. Estuve un año con Extavia y me cambiaron porque no hizo el efecto deseado. El neurólogo me dijo que según los resultados me dejaría descansar de los pinchazos o no. Pero no es eso lo que me está arrastrando, porque, dentro de mis limitaciones, estoy muy bien, llevo un año sin brotes.
     Para empezar echo mucho de menos a mi familia que vive lejos. Cuando nos juntamos aprovechamos mucho el tiempo, pero cuando nos volvemos a separar me duele la garganta del nudo que no puedo deshacer ni con el llanto. A veces pienso que si estuvieran aquí todo sería más fácil. Mis padres, mis hermanos y mis sobrinos, lo que más quiero está lejos. Mis hijas me dicen: "Mamá, echo de menos a la abuela".  Seguro que si todo fuera como antes las adversidades, al vivirlas en su compañía, serían menos duras. Y se que ellos también lo pasan realmente mal. La distancia es muy dura, y más cuando es algo nuevo.
Desfile de Carnaval.
     Pero sigo, sigo y sigo porque como Tauro soy muy cabezona y hay quien piensa que para qué, si total, las cosas están mal en toda España. Si, hoy si, mañana quien sabe... Encima he de parecer un bicho raro, yo me lo guiso y yo me lo como. Pobre loca. Pero es que para mí los locos son los demás. Aquellos que no me entienden ni se ponen en mi piel son extraños para mí. Después de dos años y medio con Esclerosis Múltiple he de seguir escuchando cada estupidez... 
   Me quedo con lo que tengo en casa que siempre es lo más importante y me quedo con una frase de mi hija pequeña que me hace llorar: " Mamá, el viernes cuando quememos la sardina en el cole voy a pedir un deseo: que te dejes de pinchar".  Merece que ponga su foto, ¿verdad?