EM

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sábado, 14 de noviembre de 2015

CLONUS ACENTUADO

 

        No se en qué momento me he enfadado con mi enfermedad. El momento justo no lo se, pero si se por qué. Tiene que ver con mi pierna. Sin tener ningún brote mi pierna ha querido ir poco a poco por libre. No responde adecuadamente a las órdenes que le manda mi cerebro. Mi clonus se ha acentuado, ahora si!!!!! Ahora ya las demás personas ven que algo me ocurre. Antes mi EM era más discreta, no por ellos menos fastidiosa. Ahora me hace caer, me estorba para bajar escaleras, levantarme y sentarme. Es como un hierro tembloroso que no puedo controlar.
     Mi enfado viene por las cosas que ya me es completamente imposible hacer, como deporte, ahora una simple rehabilitación hace que no pierda tanta masa muscular, aunque los músculos de la pierna están claramente más debilitados que el resto. Caminar, ya no despacio como antes, que lo hacía despacito para no caerme. Ahora es algo raro, no despacio, si no muy lentamente y con una falta de coordinación muy grande. Los temblores posturales me traicionan para llevarme al suelo. ¿Bicicleta? La espasticidad me deja la pierna tiesa en ciertos momentos y no puedo pedalear.
     Mi neuróloga me mandó unas pastillas para esto, pero no sirven. Solo me producen una considerable pérdida de concentración y atención. Así que, las tuve que dejar. Imagino que querrá probar más adelante con otra cosa. 
     Y lo peor de todo esto, lo que más me asusta, es que la otra pierna a veces quiere imitarla. Tan solo en pequeña medida, pero debe ser que tiene envidia.
     Si tengo el momento, descanso, porque he comprobado que haciéndolo es como recargar pilas. Si tengo un día intenso sin parar siquiera al mediodía, cuando cae la noche ya el pie se arrastra. Y así me voy a la cama.
     Por este motivo y la fatiga siento agobio. Necesito tranquilidad.

lunes, 20 de abril de 2015

PIERNA DE PLOMO

 
      Querer avanzar y no poder, como en los malos sueños. Esos sueños en los que por más que lo intentes las piernas no avanzan, no se mueven, pesan de manera exagerada y no puedes andar. Y lo intentas con todas tus fuerzas porque tienes que llegar, pero no hay manera. Ese sueño dejó de ser un sueño para mí durante unos días. Esa pesadilla real llamada Esclerosis Múltiple llegó a hacerme dudar si estaba despierta. Quisiera que fuera un sueño. 
     Aquello pasó, me recuperé por ahora, pero hay quien no podrá despertar jamás de esa horrible pesadilla.
     Iba caminando de vuelta a casa y mi pierna izquierda se volvió de plomo. No podía dar ningún paso con ella, ni levantar siquiera el pie. Se que fue por sobreesfuerzo, por andar más rápido de lo normal. Tenemos que aprender a observar las señales de nuestro cuerpo con esta enfermedad. Pero cuando la mente está en otro sitio, y el cuerpo no puede llevar el mismo ritmo que a la cabeza le apetece, hay que seguir enseñándola a esperar, tomarse el tiempo necesario, respirar y seguir a ritmo lento.
     Después del reposo vinieron los dolores. Supongo que fue por forzarla, me dolía la ingle y el gemelo. Como si hubiera corrido una maratón. La otra pierna no me dolía. Mi pierna izquierda a la que yo llamo "la pierna mala" lleva otro ritmo. Un ritmo que parece bueno cuando voy despacio, pero que al intentar ir más rápido se nota que algo no va bien. 
     Ahora que, gracias al reposo, ya puedo avanzar, lo recuerdo como un mal sueño. Pero fue real. 
No es nada comparado con aquellos compañeros que dejaron de caminar, con la piernas, porque la vida se camina siempre, con ellas o sin ellas. No es nada porque hace mucho tiempo que tengo nuevas lesiones cerebrales, inflamación, actividad y a pesar de ello esto es lo único que me ha pasado en un año (sin contar una pequeña neuritis óptica). Simplemente quería expresar lo extraño que me pareció, lo diferente que era a los anteriores brotes, sin parestesias. Nada de acorchamiento ni sensación de opresión. Simplemente mi pierna se volvió de plomo.